lunes, 4 de abril de 2011

Una noche en la bahía de Pasatiempo

Por Orlando Benítez Quintero
Es una jornada ‘hueso’, una de esas en las que ‘se pega la aguja’, en la que escasamente alcanzan a reunir la tarifa para cumplirle a sus patrones. Por eso la noche del miércoles 30 abril, previa a la quincena, es la ideal para acudir a la cita con los taxistas de la bahía del barrio Pasatiempo, en Montería. Los personajes que mejor conocen la vida noctámbula de la ciudad tienen un rato para hacer un pare y mostrarnos la realidad de su oficio entre las sombras de la noche. El reloj marca las 10:00 p.m. y rápidamente la calle 27, entre el Sena y el SAO, frente a la glorieta de la Circunvalar, se empieza a colmar de amarillo. Los verdaderos patrulleros de la noche empiezan a parquear sus carros, a saludarse sonrientes, otros ni siquiera lo hacen sino que se van directo sobre el andén, al puesto de comidas de Eni y Gaspar, a raspar la olla, a ponerse al día con la comida que les retrasó el voleo. No tardan en hacer una rueda y empezar a hablar de todo, opinan de lo que pasa de Japón con la radiación nuclear después del tsunami, del conflicto en Libia; de la última pataleta del Teo Gutiérrez, se echan un chiste, y también hablan del último chasco de cualquiera en su hábitat: la calle, en la oscura noche de la capital de Córdoba. De un tajo terminan poniendo de manifiesto lo ingrato de un trabajo que le sirve a la gente y al que, según ellos, no se le da el valor necesario. El memorial de agravios es largo. “No tenemos seguridad social ni seguro de vida y arriesgamos la vida a cada rato. Aquí no nos pagan liquidación, ninguna prestación, estamos desamparados, o sea hermano, no nos valoran”, opina uno de ellos en la reunión, prefiere no decir su nombre por temor a que el patrón le quite el carro y lo vete. “Así pasa aquí, el que se queja o se pone de revoltoso le quitan el carro, termina tirado y nadie le presta un taxi”, concluye. Son casi 40 los vehículos que noche a noche esperan turno en esta bahía que cubre un cuarto de la ciudad, desde el viejo barrio Colón hasta la calle 31 y de allí hasta el kilómetro 15. Cada 5 minutos, aproximadamente, sale un servicio, los días buenos; un ‘día hueso’, como este miércoles de pre-quincena, tarda más, 10 o 15 minutos. Ésta es una comunidad como cualquiera, hay quienes hablan más de la cuenta, están los que solo escuchan, los que nada les parece y los que no les atrae la conversación y se van a un lado a llenar un crucigrama o a hablar por celular, a la espera del turno. Son como una familia que no se conoce a fondo, cada uno tiene un apodo por muy serio que sea el chofer. “Es raro que aquí llamemos a cada quien por su nombre, nos conocemos por el apodo”, dice ‘El Cote’, uno de ellos. ‘Oñate’, ‘El Gafita’, ‘Luzbell’, ‘Jorge Jr.’, ‘La Truquina’, ‘El Copete’, ‘Cara e’ Tomate’, ‘Carro Chiquito’, ‘Pelirrata’, ‘El Paleta’, ‘Pata Partía’ o ‘El Mono’, son apenas algunos de los ingeniosos alias que usan para simplificar su identidad en esta bahía.

Tienen su computadora

La bahía es como una oficina al aire libre: hay buen personal, cafetería, comentario de pasillo, o más bien de calle, y, por supuesto, hay computadora, que no es más que un cuaderno rayado de 100 hojas que sirve para llevar el control y el orden de los turnos para cada uno de los taxistas. Regularmente es Luisa Yánez, quien la maneja y a ella también le dicen así ‘La Computadora’, no falta el que la piropea y la llama “la computadora más linda del mundo”. El taxista que está varado, es decir, sin carro a su cargo, la apoya como una computadora auxiliar.

Zonas vedadas

Así como sus patrones imponen vetos, los taxistas de la noche también, y no es por arrogancia sino por simple instinto de supervivencia. “Hay barrios a los que uno entra pero no sale bien, en los que te atracan y te atacan. Yo sé que no son personas de esos mismo barrios sino unos cuantos malandros que aprovechan la lejanía y la oscuridad”. Entre esos barrios hacia los que renunciaron a seguir haciendo carreras están: Nuevo Horizonte, Nueva Jerusalén, La Candelaria, y Las Colinas, entre otros.

'El Para Partía' Náfer Pérez Rivero acepta, más que con agrado, con agradecimiento el apodo que le pusieron sus colegas: ‘Pata Partía’. Ese remoquete es como un recordatorio de que es un sobreviviente de las noches detrás de un volante. Pérez, a quien por su pelo candelillo antes solo conocían como ‘El Mono’, sobrevivió a un accidente y lo más impresionante, volvió a caminar y a pisar la chancleta de un taxi. “Yo me accidenté el 27 de febrero de 2010. Un borracho del norte me pasó las llantas de su Hilux por encima de las dos piernas. Me las partió, me las molió, todavía es y siento dolor en mis pies”, cuenta el ahora ‘Pata Partía’. Esa camioneta se lo llevó cuando él empujaba su carro para acomodarlo en la bahía del Norte, en el barrio La Castellana, dicen sus compañeros que a este no le dio tiempo de reaccionar y que cuando lo vieron fue debajo de la Hilux. El agradecimiento con sus colegas no es por otra cosa sino porque fueron incondicionales en esos momentos difíciles. Ante la falta de seguridad social que cubriera los gastos médicos y habiéndose volado aquel borracho ‘pupi’ de la camioneta cuyos número de placa -recuerda ‘El Mono’- eran 017, sus compañeros de bahía fueron los que se preocuparon por él. “Hacían colectas y me ayudaban con las medicinas y si faltaba algo en mi casa también me aportaban. Me traían y me llevaban cuando necesitaba ir a una cita médica”, relata Pérez Rivero, quien 8 meses después volvió a la actividad haciendo relevos, no tiene carro fijo y cuando lo bajan de uno le toca hacer de computadora en este mismo sitio de reunión “Quiero un carro fijo para el rebusque”, concluyó.

martes, 21 de diciembre de 2010

Los Mejores del 2010: Nicolás Tordecilla afinó su puntería

Por Orlando Benítez Quintero
Con la misma sencillez con la que lo criaron en el seno de su hogar monteriano, con la emoción a flor de piel al revisar sus éxitos y al proyectarse grandes metas, Nicolás Tordecilla Guerra, el mejor tirador deportivo que tiene Colombia, habló con nuestro blog del gran año que fue el 2010. En medio de las dificultades propias del deporte en nuestra región y en nuestro país, Nicolás ha sabido salir adelante y nadie le quita las ganas de seguir pegándole a sus objetivos.
¿El 2010 fue un buen año para ti o el mejor de todos?
Para mí y gracias a Dios este ha sido el mejor año de mi carrera. Creo que se ha visto todo el trabajo y un esfuerzo de un equipo y de una Liga comprometida, sobre todo con mis compromisos, le debo mucho al presidente de la Liga (Óscar Haddad García), a Indeportes, a la Federación Colombiana de Tiro, porque de verdad han creído en mi. Gracias a ellos y a Dios ha sido un año magnífico.
¿Ese ascenso vertiginoso que ha tenido tu carrera, en apenas cuatro años, a qué se debe, dónde está la clave?
Fundamentalmente es el esmero y el empeño que le he puesto a todo y en segundo término, creo que he ido madurando en la técnica del deporte, me he dado cuenta de mis falencias y de mis fortalezas. Estoy muy aterrizado y de ahí se han ido sacando cosas buenas. También los consejos del entrenador de la Selección han sido fundamentales para progresar.
¿Ese proceso de maduración ha llegado gracias a esas experiencias internacionales que has tenido?
Indiscutiblemente. Eso ha sido lo mejor para mi crecimiento, no es lo mismo una competencia local o nacional a una internacional donde uno se encuentra con tiradores de talla mayor. Eso me ha dado fortaleza porque llego a los campeonatos no pensando en mis rivales sino en lo que yo puedo hacer y convencido de que soy el mejor, sin ser presumido ni creerme nada, pero sabiendo que soy capaz.
¿De los éxitos alcanzados este año, cuál crees que fue el más importante?
Los Juegos Suramericanos en Medellín, fueron muy lindos y jamás se me borrarán de la mente, por los momentos de satisfacción no solamente míos sino de todo el público y del pueblo colombiano que me estaba apoyando, fue inolvidable. Pero si ponemos en una balanza ese resultado con mi participación en la Copa Mundo de México, pienso que de pronto sería más meritorio ese noveno lugar, ya que allí estuvieron estrellas, los mejores del mundo, por eso creo que fue mi mejor competencia del año. Llegué a Acapulco y jamás pensé que iba a clasificar entre los 10 mejores. Dios fue muy bueno conmigo en ese campeonato por que cuántos no desean estar en el lugar que yo ocupé.
¿Qué tanto has padecido por la falta de apoyo en un deporte tan costoso y en un medio tan difícil?
Yo estoy muy agradecido con Indeportes y con la Gobernación de Córdoba, pero a la vez estoy un poco cabizbajo, triste, porque lastimosamente lo que recibo de sueldo en el Instituto de Deportes lo uso para entrenamientos y este año no he podido ahorrar un peso y sí, los logros se han visto y he traído triunfos al departamento, pero me queda ese sinsabor. Eso me deja un poco triste, a pesar de la voluntad del director de Indeportes y del presidente de la Liga, pero es innegable que hace falta más.
¿De todas esas dificultades, cuál fue la más dura por la que tuviste que pasar este año?
Cuando fui a la Copa Mundo en Italia, tuve que hacer sacrificios personales impresionantes para asistir a esa cita. El dinero que me dieron no me alcanzaba, pero volvería a hacer peripecias para ir de nuevo a Italia, que es la cuna del tiro, por eso, a pesar de todo, califico a esa como una de mis mejores experiencias.
¿Cómo es la historia de la escopeta averiada que te impidió ganar un oro en los Juegos Centroamericanos en Puerto Rico?
Desafortunadamente cuando estábamos peleando esa medalla de oro, porque ya nos habíamos alcanzado al primero y yo estaba disparando muy bien, llegamos a un momento en la competencia en el que me descontaron 3 puntos, por fallas del arma, allí se nos fue esa medallita, pero al fin de cuentas conseguí dos de bronce y no me vine con las manos vacías. Tuve el oro cerca.
¿La escopeta sigue fallando?
Hoy en día la escopeta sigue presentando problemas, afortunadamente no con consecuencias, pero sí sigue fallando un poco. Hablaré con las personas que me apoyan, para ver qué podemos hacer con ella para el próximo año, mejorarla o cambiarla.
¿Cuál va a ser el objetivo central de Nicolás Tordecilla en el 2011?
El sueño de todo deportista que esté en disciplinas de alto rendimiento y en deportes olímpicos, sería llegar a unos Juegos Olímpicos y esa va ser la meta, conseguir ese cupo a las justas de Londres en el 2012, que nos va llenar a todos de orgullo.

Logros del 2011
- Noveno lugar en el Campeonato Mundial de Tiro en Acapulco, México.
- Dos medallas de plata individuales y una por equipos en la Copa Continental Americana, en Perú.
- Dos medallas de bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Mayagüez, Puerto Rico.
- Medalla de Plata individual en la Copa Continental de Escopeta, en Argentina.
- Oro individual y por equipos en la Válida Nacional de Tiro, en Cali.
-Plata individual en el Campeonato Nacional de Trap Automático, en Paipa, Boyacá.
- Oro individual en el Campeonato Nacional de Tiro, en Bogotá.

La Cifra
1º Ese es el lugar que ocupa Nicolás Tordecilla en el tiro de escopeta en Colombia y en Suramérica.

El Dato
Nicolás Tordecilla puede convertirse en el primer cordobés en estar en unos Juegos Olímpicos.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Los Mejores del 2010: El Mejor Año de Stella Urango

Por Orlando Benítez Quintero
Un año de ensueño, lleno de gestas históricas para el karate de Colombia y de Córdoba, fue el 2010 para Stella Maris Urango Martínez, quien besó la gloria en diversos rincones del mundo a lo largo de estos doce meses y que no quiere dejar la buena costumbre de subirse a los podios y colgarse medallas.
Esta ingeniera industrial de la Universidad de Córdoba, que lo ganó todo a nivel continental y mundial, fue una de las protagonistas de nuestro deporte en el 2010, por eso compartió e hizo su balance para nuestros lectores.
¿Crees que este ha sido el mejor año de tu carrera como deportista?
Le doy gracias a Dios por todos los éxitos que obtuve este año, sí, es el mejor de mi carrera. Llevo seis años en Selección Colombia y definitivamente éste ha sido el mejor porque, a diferencia del 2009 -que fue muy bueno porque obtuve una medalla panamericana- sobrepasé las fronteras de América y pude conseguir medallas a nivel mundial. Estoy satisfecha porque soy la primera colombiana que obtiene una medalla mundial en el deporte del karate do.
¿Dónde estuvo el secreto, cuál fue la clave del éxito en el 2010?
Lo primero es la madurez que te da la experiencia. El año pasado gané todo a nivel de América y estuve en dos torneos Open (abiertos) en Europa, en Turquía y Dinamarca, en los que no me fue muy bien, cambiaron mi forma de pensar sobre lo que es el combate y creo que este año se vio reflejado eso. Me pegaron durísimo y creo que todas esas experiencias me enriquecieron y fueron fundamentales para darme más seguridad y poder alcanzar los triunfos que coseché en este 2010.
¿Si tuvieras que quedarte con un resultado, un triunfo, con una de las medallas, cuál escogerías?
Definitivamente la medalla de plata de los Juegos Mundiales de Deportes de Combate en Beijing. Creo que ese ha sido el triunfo más representativo del karate colombiano en toda su historia y porque competir contra las ocho mejores karatecas del mundo, en mí categoría, no era nada fácil. Desafortunadamente no pude conseguir la medalla de oro porque caí ante la croata Jelena Kovacevic, que es la número uno del ranking mundial.
¿Cómo ha hecho Stella Urango para superar la falta de apoyo de la que sufre el deporte en nuestro país y poder representar a Córdoba y Colombia?
Yo le agradezco mucho a Indeportes-Córdoba y a la Gobernación. El Comité Olímpico Colombiano también me ha ayudado mucho, pero generalmente me respalda para ir a los campeonatos que son clasificatorios y cuando hay torneos preparatorios, como los Open que son fundamentales para madurar a nivel competitivo, no nos apoya. Por ejemplo, al campeonato Mundial, viajé con apoyo del Comité Olímpico y al Open de Las Vegas fui con el respaldo de la Gobernación e Indeportes.
¿Cuál va a ser el reto más importante de Stella Urango para el 2011?
El primer reto que tengo es clasificar a los Juegos Panamericanos de Guadalajara, la frustración mía en el 2010 fue no alcanzar la clasificación a estas justas por inconvenientes que tuve en los Juegos Suramericanos de Medellín. Tengo la oportunidad de clasificar en el Campeonato Panamericano que se realizará en la misma ciudad de Guadalajara, en mayo. Obteniendo esa meta, el objetivo sería una medalla de los Juegos Panamericanos. También hay otros compromisos como los campeonatos centroamericano y suramericano, y los torneos Open de Las Vegas y de Holanda.
¿En Córdoba hay material para esperar que surjan más Stellas, hay jóvenes con condiciones que puedan obtener los triunfos que tu has alcanzado en un futuro no muy lejano?
Creo que a cuatro o a seis años, van a salir muchos deportistas buenos de acá. Yo soy una de las que estoy aportando mucho de mi nivel competitivo y de mi nivel técnico sin cobrar un peso, solo quiero que los niños que vienen crezcan con una buena base técnica y competitiva y que vayan con seguridad a la hora de competir en las selecciones mayores. Ahora mismo estoy entrenando a la categoría infantil de la Liga.
¿Los cordobeses vamos a seguir disfrutando tus éxitos por mucho tiempo?
Hasta el 2013, que son los Juegos Nacionales en Córdoba, pues sí. De ahí para allá lo que Dios quiera. Tengo mis metas a corto y mediano plazo hasta el 2013, de ahí en adelante no sé, porque como mujer también quiero tener hijos y otras cosas. Por la edad que tengo aún me queda mucha cuerda para seguir compitiendo, pero hay prioridades y tengo que ver qué es lo que más me conviene.

Logros de Stella Urango en el 2010
- Medalla de oro en -55 kg en la Copa Mundo de Karate Do, en Rotterdam, Holanda.
- Medalla de oro en Open y bronce en -55 kg en los Juegos Suramericanos de Medellín.
- Medalla de oro en la categoría Open, en el Abierto de los Estados Unidos de Karate Do en Las Vegas.
- Medalla de plata en la división de -55 kg en los Juegos Mundiales de Deportes de Combate en Beijing, China.
- Medalla de plata por equipos en el Campeonato Panamericano de Karate Do, en Quito Ecuador.
- Medalla de plata en la categoría de -55 kg en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en Mayagüez, Puerto Rico.
- Medalla de oro en -55 kg en el Campeonato Nacional Interligas de Sincelejo.
- Participación en el Campeonato Mundial de Karate Do, en Belgrado, Serbia, en el que Japón se llevó el título.
- Finalista en el Premio Carrera de la Mujer 2010, a la Mejor Deportista del Año.
-Nominada al Premio Deportista del Año del diario El Espectador.

El Dato
Estela Urango alcanzó este año el segundo lugar del ranking mundial de karate do.

La Cifra
3 Medallas de oro, tres de plata y una de bronce consiguó Stella Urango en certámenes internacionales a lo largo del 2010.

5to Episodio de ISLA PRESIDENCIAL (El Avión)

miércoles, 27 de octubre de 2010

‘Tabaco’ hizo de San José de Canalete una tierra de campeones

Por Orlando Javier Benítez Quintero
El hombre que ha sabido convertir a San José de Canalete en tierra de campeones tiene apodo de vicio, pero su única adicción es enseñar a los muchachos, de la tierra que lo adoptó, a tocar la gloria a punta de trompadas.
Miguel Antonio Álvarez Bolaños, más conocido como ‘Tabaco’, llegó a este corregimiento del municipio de Puerto Escondido, Córdoba, ubicado a orillas del Mar Caribe, en 1973. Se vino de su natal Chambacú, en Cartagena, a vivir con su madre, Teresa Bolaños. En ese pedazo de tierra se enamoró, formó una familia y también más de un buen peleador.
Los ‘Dinámicos del Ring’
En su cuerda, ‘Dinámicos del Ring’, se formó Miguel ‘El Huracán’ Barrera, ex campeón del mundo del peso paja; Ronald ‘El Indio’ Barrera, hermano del primero y quien ha tenido cinco oportunidades de coronarse como monarca minimosca. También Jorge ‘El Pipa’ Noriega, otro boxeador que estuvo a punto de acariciar una corona; Walter Estrada, Eugenio Oviedo Salas, Rafael Sáenz, Over Bolaños, Arnovis Castro y Enis Pacheco Barrera, de la dinastía Barrera, son algunos de los pupilos de ‘Tabaco’.
“Apenas llegué a San José de Canalete lo primero que busqué fue trabajar en lo que mejor sabía hacer, el boxeo. Reuní a unos 20 muchachos de allí mismo y empezamos a entrenar”, cuenta ‘Tabaco’ sentado en un rincón del coliseo Miguel ’Happy’ Lora, en Montería, donde hoy acostumbra a venir, pues hace parte del cuerpo técnico de la Liga de Boxeo de Córdoba, en la que le han reconocido su aporte al boxeo del departamento.
Siempre fue un aficionado

Miguel Antonio Álvarez Bolaños nunca fue un boxeador profesional, pero sí se montó a los encordados a temprana edad, incluso, antes de que se lo permitieran. “Empecé a practicar boxeo desde los 9 años, porque en mi barrio (Chambacú) no se respiraba otra cosa. Era la época de Rodrigo Valdez, Pedro Vanegas y ‘El Olímpico’ Pérez y muchos jóvenes querían llegar a ser como ellos”, relata.
Víctor Prieto, el mismo que estuvo en las equinas de los grandes boxeadores de Cartagena, fue su entrenador. La primera pelea oficial la hizo a los 14 años, por un peso que llamaban papel.
Solo fue boxeador aficionado. Realizó 43 peleas, ganó 32 y perdió 11. Colgó los guantes cuando apenas tenía 18 años, tras la separación de sus padres. Fue allí cuando se fue para Valledupar y terminó en San José de Canalete, Puerto Escondido.
Las claves del éxito
La responsabilidad, la humildad y el sacrificio, son para este trabajador del boxeo las claves del éxito y por ello siempre inculca estos valores a sus pupilos. “Mis boxeadores deben tener responsabilidad con el club, ser humildes en todo momento y sacrificarse mucho si es que quieren llegar a vivir de este deporte”, apunta Álvarez Bolaños.
Agradecido
‘Tabaco’ hizo parir campeones a San José de Canalete y a lo largo de 15 años fue casi nulo el apoyo que consiguió para su trabajo y para su club. “Ahora, en estos últimos años es que se me está remunerando mi trabajo, que por mucho tiempo lo hice gratis, por amor al boxeo”.
Pese a lo difícil de la situación, en las buenas y en las malas, allí siempre ha estado ‘Tabaco’, metido en el gimnasio, detrás de la esquina, descubriendo talentos y sacando del anonimato a un pueblo y a unos hombres que hoy le agradecen lo que son en el boxeo.
Dice que se siente un cordobés más y que San José de Canalete es su tierra. “Imagínate, ya hasta represento a Córdoba, he ganado campeonatos como entrenador con este departamento. Además, de aquí son mi esposa –Otilia Paredes Estrada- y mis seis hijos”, comenta sonriente.
Dice que hay muchas personas a quienes tiene que agradecerle porque le han ayudado a formarse como entrenador, pero destaca a Luis Levin Ford, presidente de la Liga de Boxeo de Córdoba; a Pedro Vanegas y a Over Vanegas, sus amigos de siempre.
La experiencia de muchos años en el boxeo le dan la autoridad para señalar que lastimosamente a Córdoba, en la actualidad, le hace falta u n ídolo y que la razón es que los boxeadores se están apresurando para dar el salto al profesionalismo. “No esperan acumular experiencia, sobre todo internacional, como aficionados, toman decisiones muy apresuradas y fracasan”.
Las enseñanzas de ‘Tabaco’ han sacado a varios hijos de San José de Canalete del anonimato, el mismo en el que él, humildemente, prefiere seguir forjando campeones.

miércoles, 13 de octubre de 2010

‘Cascarita’ rescató a un campeón y noqueó a la muerte

Por Orlando Benítez Quintero
“Tú quieres que tu hijo coma tierra como te tocó a tí, vamos párate de ahí, que tienes un empresa en esas manos”. Esas crudas palabras salvaron a un boxeador que luego besó la gloria al coronarse campeón mundial.
La frase es de Manuel Enrique Bustos o, más bien, de ‘Cascarita’, como todos lo llaman desde niño. El púgil caído era Cesar Canchila, quien el 26 de julio de 2008 -meses después de ese regaño- se coronó campeón mundial minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Ese resultado histórico de Canchila, ‘El Pollo de Cereté’, le dio la razón a ‘Cascarita’. “Yo creo que Canchila vive mejor hoy que cuando lo encontré tirado, desmotivado y no queriendo saber nada del boxeo”, afirma. El púgil se había desmotivado luego de una derrota contundente ante otro cordobés, el planetarricense, Michell Arango.
Este personaje, diminuto como su apodo, con tantas historias como golpes en la vida, es un deportista que ganó en el fútbol, saboreó el triunfo en los cuadriláteros y le ganó una batalla a la muerte.
“Nací pa’ futbolista”
Pero este maestro de la motivación llegó al boxeo luego de una incursión en el fútbol, deporte donde adquirió su apodo y en el que pensó llegaría a ser grande, pese a su estatura mínima. “Creo que yo nací pa’ futbolista, pero cuando empecé a ir a la cancha Santa Teresa, en Cereté, no me querían dejar jugar, por mi talla. Tenía 12 años y era muy bajito”.
Relata que era la época de los clásicos entre Santa Clara, su barrio, contra Santa Teresa y que tuvo la oportunidad de debutar en uno de esos clásicos. “Me metieron porque un jugador de su equipo se lesionó. No creían en este pelaito, pero entré y metí dos goles, los del empate, porque íbamos perdiendo 2-0”.
Seducidos por su agilidad y rapidez a ‘Cascarita’ lo fichó el equipo Hielo Cereté, uno de los grandes conjuntos de ese tiempo. Allí jugó entre los años 1964 y 1966. Fue llamado a selecciones Córdoba y su paso por el balompié tardó unos seis años.
Bueno con las trompadas
Aparte de las gambetas ‘Cascarita’ tenía un talento innato para la pelea. Más de un rival en la cancha probó su rápida pegada y un día se vio en un cuadrilátero dándole en la cara al hijo del dueño de los espectáculos boxísticos en Cereté.
“Milad Calume organizaba las reuniones boxísticas en la gallera Pico y Espuela de Cereté, todos los sábados. Una noche de esas él estaba en la puerta de la gallera y me dijo que si quería entrar gratis a ver el espectáculo, tenía que pelear con su hijo, Miladcito, como abrebocas a las peleas profesionales de fondo. Yo dije que listo ”, relata sonriente ‘Cascarita’.
Eso no fue problema para este personaje, quien sin saber mucho de técnica le dio una ‘paliza’ a su contendor, quien no tardó mucho en ponerse a llorar. “A los que hacían los abrebocas, el público les lanzaba monedas de a centavo y cuando Miladcito reventó en llanto, yo le decía que siguiera llorando pa’ yo agarrar las monedas que caían de todos lados”.
Ese es el abrebocas de su carrera boxística, que empezó oficialmente a sus 17 años, cuando debutó con triunfo en el boxeo aficionado en una pelea contra Emiro Martínez, otra vez en la gallera -esta vez, en serio-.
Realizó 30 peleas aficionadas, de las cuales 25 ganó por nocaut técnico y el resto por decisión. Como amateur no conoció la derrota. “Yo no tenía una pegada fuerte, mi principal cualidad era la rapidez y que me gustaba ir a la ‘zona de candela’. Todas mis peleas se resolvieron por decisión. Nunca tumbé a nadie”.
Así como en el fútbol ‘Cascarita’ integró selecciones Córdoba de Boxeo, equipos sin suerte que nunca pudieron cruzar los límites del departamento por falta de apoyo. “Había un equipazo con boxeadores de calidad como Francisco ‘Yata’ Durango, Bonifacio Ávila, Zenón Vellojín, entre otros. Esa situación me decepcionó”, dice.
Se quitó la careta
La frustración de no poder representar al departamento lo llevó a quitarse la careta de protección y a dar el salto al profesionalismo. En 1967 debutó en el coliseo de Montería enfrentando a Luis Zúñiga, en una pelea que él califica como la mejor de su carrera. “Le gané por decisión en seis asaltos y fue una gran pelea, tal vez la mejor que hice, pues Zúñiga era un gran peleador. Además, era mi primer combate profesional”, comenta ‘Cascarita’, quien asegura que esa fue la primera pelea profesional de la categoría minimosca que se efectuó en Montería. También se enfrentó a boxeadores como Eliseo Padilla, de Cartagena; al ecuatoriano Abdón Peralta, al panameño Ever Lot y al sucreño Carlos Osorio. Hizo 21 pleitos profesionales, ganó 14 por decisión y perdió 7. Se retiró en 1984.
El combate más grande
“La pelea más grande que tuve fue en el 2005. Fui operado de un cáncer de tercer grado en la próstata. De ese contendor tampoco me dejé, le gané y aquí estoy todavía dando lora.Habrá ‘Cascarita’ para rato”.
Dice que es un agradecido de la vida que le dio una segunda oportunidad y el privilegio de gozar del aprecio de la gente, de seguir enseñando y dando regaños que ayuden, ojalá a muchos, a ser campeones como el ‘Pollo de Cereté’.